La historia comenzó como una de las mejores posibles: Haití fue el segundo país americano en independizarse (luego de los Estados Unidos) y el primero donde los esclavos negros de liberaron de sus “dueños”.
Para Francia renunciar a Haití no resultó sencillo, ellos afirmaban que era su colonia más próspera en todo el Caribe debido a la producción del más del 70% de azúcar que se producía a nivel mundial.
Para ser reconocida como república Haití finalmente decidió “recompensar” a Francia 22 años luego de su independencia con la suma de 150 millones de francos-oro. Como si esto fuese poco en el año 1915 Estados Unidos ocupó militarmente el país y la tuvo bajo su poder por 19 años, optando más tarde por apoyar durante muchas décadas a sus tiranos de turno.
Los que viajaron a Haití relatan escenas que superan ampliamente al Dante. Existen denuncias sobre prácticas de canibalismo debido al hambre que se vive en sus principales ciudades. Es muy frecuente también la práctica de “Restaveks” que consiste en el envío de chicos de familias pobres envían a vivir con familias de más recursos donde trabajan como empleados domésticos a cambio de alojamiento y comida.
Más del 80% de su población no tiene empleo, los chicos con atraso de crecimiento (entre los 24 y 59 meses) representan el 51% de la población, el 78% de no va a la escuela y menos del 2% terminan la secundaria de acuerdo con UNICEF, la mortalidad infantil es de 156 cada 1000 nacidos (recordemos que este número en países desarrollados no supera el 10 por 1000).
Casi el 90% de la población no tiene acceso a la salud. El agua es distribuida mediante aguateros por la falta de infraestructura. El 47% de la población sufre desnutrición crónica y posee la tasa más alta de infectados por el HIV de todo el continente americano. La esperanza de vida no supera los 50 años y la tasa de mortalidad en el grupo de entre 15 y 59 años es de alrededor de 410 por mil. Haití ocupa el puesto 177 de 180 en el índice internacional de corrupción que todos los años publica Transparencia Internacional.
Es importante donar y colaborar con el desastre que produjo el terremoto de Haití, las catástrofes naturales suelen movilizar más que las calamidades sociales. Luego del desastre producido por una serie de huracanes que finalizaron con el huracán Ike, el mundo pudo ver cómo se vivía en ese país.
Las muertes por la desnutrición, el hambre y por cientos de enfermedades que matan diariamente al pueblo haitiano, sí pueden ser evitadas.
La foto es de Alice Smeets. Ganadora del premio la mejor fotografía del año otorgado por UNICEF, tomada en el barrio de “Cité Soleil” de Puerto Príncipe.












me encanto red. me parece increíble ver como el mundo abre los ojos solo cuando se mueren mas de 100 personas juntas
recomiendo ver estas fotos del “sismo” que había antes de este.
http://www.alicesmeets.com/images/haiti/index.html