Hace ya más de tres mesese se desató una epidemia de dengue en el país que contagió a más de 23.000 personas. Las medidas que tomó el gobierno, tanto provincial como nacional, fueron nulas en un primer momento e ineficientes cuando ya no podía ocultar los tremendos números de casos.
Usaron insecticidas vencidos, no tuvieron una lógica preventiva razonable en las zonas más pobres, por un llamado de último momento al presidente del bloque deFpv rechazaron desde el Congreso declara la Ley de emergencia sanitaria (aunque ya habían acordado su necesaria aprobación previamente) y negaron constantemente el problema hasta que no pudieron controlarlo más, tuvieron una torpeza inaudita en cualquier política que tomaron al respecto.
Claro, el problema tenían que solucionarlo entre la Graciela “la hormiga” Ocaña, el mediático Dr. Caludio “el tano” Zinn y la desquiciada mujer del gobernador del Chaco. Con sólo ver esa delantera quedaba claro que el partido lo iba a ganar el mosquito.
En la provincia del Chaco, donde se encuentran más de la mitad de los damnificados, recién se montó el primer operativo de prevención meses después de conocer el problema y la mitad de los médicos de la Ciudad de Charata están infectados con la enfermedad.
Si bien las cifras oficiales dicen que existen un poco más de 22.000 casos y cinco muertos por la enfermedad, ya sabemos el manejo que este gobierno hace de los datos. Los números que dan algunos expertos, teniendo en cuenta ciertas características de la misma, dan como resultado más de 100.000 infectados.
Mientras tanto, frente al aviso de pandemia por la gripe porcina, el gobierno quiso mostrarse ejecutivo y rápido de reflejos no teniendo mejor idea que suspender los vuelos con México. Por supuesto, Argentina no fue el único país que tomó esta decisión, también lo hicieron la siempre solidaria Cuba, Perú, Ecuador y China. Nadie más. Ni siquiera Estado Unidos, señalado por el siempre inquisidor dedo de “revolucionarios gobiernos” latinoamericanos como el padre de todos los males de occidente, decidió tomar una medida así a pesar de poseer más de 3.300 kilómetros de frontera y un tránsito que podemos imaginar mucho más alto que con el resto de los países.
Hoy, la ministra de salud del Chaco y esposa del gobernador renunció. No quedará desocupada, como increíble premio consuelo, participará de una lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia del Chaco. Yo me niego a creer que alguien la pueda votar. Después de todo, la culpa no es del chancho.












Colo:
Que bueno volver a leer tus comentarios politicos.
Muy bueno, pero ya sabes que el chancho le paga al que le da de comer para que le compre la comida. (el huevo o la gallina).
Saludos
Colo, lamentablemente no puedo sino estar completamente de acuerdo con vos.
Cheerz,
N.
NO lo puedo creeer! están finalmente de acuerdoooooooo! esto merece un tormentón, un diluvio universal!
Claro quem por otra parte, es imposible no estar de acuerdo… es evidente que el trío los panchos bastante poco hacen y han hecho por la salud de este país!