La Nación publica el domingo, en tapa, un artículo donde hace una gravísima denuncia asegurando que “El auge del consumo opaca el espíritu navideño”
Durante la ediciones del sábado y el domingo, la primera sección de diario tuvieron sumadas 75 páginas, de las cuales 34 fueron páginas completas de publicidad, 9 “roba páginas” (publicidad diagramada de tal forma que da la sensación de publicidad de página completa), y más de una docena de publicidades de media página o de un tercio de página. Esto quiere decir que el espacio publicitario asignado en el diario fue de casi dos tercios del espacio total que dispone el diario para informar.
Para rematarla, la continuación de la nota de tapa a la que hacemos referencia, se encuentra en la página 20 sobre una publicidad de un canal de televisión y enfrentada a la página 21 donde el diario le dedica la página completa a una publicidad de Alto Palermo anunciando su “noche Shopping” e invitando a la gente a comprar hasta las 5 de la mañana y a conocer el árbol de navidad más grande de Buenos Aires.
En qué quedamos?











cuando entrabas a leer desde internet pasaba lo mismo. lo primero que aparecía era una publicidad de un super promocionando sus canastas navidenias…es un chiste.
Sabés muy bien lo díficil que es predicar con el ejemplo en estos tiempos que corren. No seas tan jodido, che!
Abrazo!
Quizás a la monada de La Nación no le preocupaba tanto el boom consumista, sino que la gente ya no vaya a misa.
Digo, a fin de cuentas no son precisamente marxistas, sino sólo conservadores.
Para saber bien si lo de la Nación fue o no un exceso de publicidad comercial, habría que ver y comparar (por lo menos, y haciendo un muy rápido análisis): precio de publicidad actual y en dos o tres momentos del pasado, cantidad de publicidad ahora y en el pasado, calidad de auspiciantes ahora y en el pasado (x.ej., publicidad gubernamental: aumentó? disminuyo?). Después de todo, el diario tiene que salir o va a la quiebra, no?
Otra posibilidad es hacer un estudio de cuánto impactaba en las compras la publicidad en diarios hoy y en el pasado. Si ha aumentado la influencia, eso no es culpa de La Nación…
Y al final, probablemente tenga razón Aureliano, así que, que importa? Igual, las reflexiones de los que opinan en la nota son interesantes.
Dale Colo, jugate con críticas más audaces a La Nación, y poque no al Clarín también (para andar parejos, digo).
Cheers,
N.