Criaturas de la Ciudad: el encargado
Mayo 16, 2007 por Curda Floja
Aquellos que recorran por primera vez Buenos Aires, verán que existe en la puerta de los edificios, como en muchas otras ciudades del mundo, una persona de mirada inquisidora, corto de palabra o parlanchín incorregible, de “traje ombú” o rigurosa etiqueta dependiendo del horario y de la alcurnia de los habitantes del edificio. Indefectiblemente poseen un manojo de llaves de proporciones descomunales, sobre el cual poseen una extraña habilidad para manejarlas con asombrosa precisión.
Hay que estar muy atento, si se quiere contar con sus favores, de no llamarlos jamás y por ningún motivo “porteros”. Entiéndalo ahora y para siempre, ellos son los “encargados”, porteros son los eléctricos. Es como llamar bañero a un esforzado, musculoso y valiente guardavidas. Sospecho que ellos encuentran en esa palabra una jerarquía distinta a la de portero. No quiero decir con esto que estén intentando disimular una labor ingrata, tal cual sucede en las multinacionales donde todos tienen los cargos en inglés, donde el encargado sería algo así como un “Door Manager”, simplemente creo que entienden que su puesto no se limita a la puerta. Incluso al ver las siglas de su sindicato uno no podrá adivinar en menos de 100 intentos qué significa SUTERH.
Es notable el espíritu amigable que pueden tener si uno cumple rigurosamente con las reglas que ellos intentan imponer y lo tremendamente hostiles que pueden ser si uno no sigue a la perfección con sus lineamientos. Por ejemplo, nunca debe abrir una puerta apoyando sus huellas dactilares en el vidrio, para eso está el picaporte o la manija, imagínese que si todos empujan la puerta una vez que la chicharra del portero empieza a sonar, su trabajo de mantener los vidrios limpios podría tomarle todo el día.
Su relación con el fútbol es también curiosa: todos ellos son fanáticos de algún club y quien sugiera que no es el mejor club del mundo automáticamente pasa a ser del bando de “los enemigos”. Muchos de ellos fueron futbolistas frustrados y el motivo de tal frustración nunca es la falta de habilidad sino una durísima lesión que les impidió seguir con el régimen de entrenamientos. No hay ninguno que crea que su destino no es dirigir la selección nacional de fútbol, indefectiblemente quien esté al frente de la escuadra “se equivoca feo”.
Otro dato de vital importancia: jamás olvide la puerta del ascensor abierta, esto provocará que él tenga que subir por las escaleras y a cada escalón que él deba escalar lo odiará cada vez más. Por lo tanto el odio que tendrá contra usted será directamente proporcional a la cantidad de pisos que tuvo que subir.
Los sistemas de comunicación e información e incluso los aparatos de inteligencia, deberían aprender mucho de este tipo de personas. Están absolutamente enterados de todo lo que ocurre en el barrio, cuando digo todo lo que ocurre, me refiero a absolutamente TODO: casamientos, bautismos, embarazos, engaños, divorcios, robos, cortes de luz, cortes de pelo, cortes de manga, peleas, mudanzas, etc. No son chismosos, simplemente son profesionales del rumor, enormemente más suspicaces que los peluqueros, genios del manejo de información, de la rosca, de la engatusada.
Es curiosa la cantidad de agua que utilizan para limpiar las veredas, muchos de ellos suponen que las distintas alarmas sobre la falta de agua potable son falsas y a otros, simplemente no les importa. Son los madrugadores por excelencia, junto con los canillitas son los primeros seres que asoman por la ciudad, incluso antes que amanezca.
La franela es su compañero de aventuras, el Blem su mayor aliado, líquido limpia vidrios un socio estratégico, la linterna casi un fetiche y por supuesto, las llaves que son la materia prima de su labor diaria. De todos los elementos, el más curioso parecería ser la radio portátil que utilizan los domingos para seguir los partidos, aquellos encargados que optan por usar auriculares no entienden el daño que provocan.
Creo que caminar por Buenos Aires esquivando charcos en una mañana soleada, o perderse un domingo entre los relatos de fanáticos locutores que se escapan por los parlantes de las portátiles le aportan ese no sé qué que tienen las “callecitas” de Buenos Aires, ¿Viste?
Sin más me despido con una frase del tango Portero suba y diga de Amadori y De Labar: “Portero suba y dígale a esa ingrata que aquí la espero, que no me voy sin antes reprocharle cara a cara el mal que ha hecho en mi vida su traición”











Qué mirada más benevolente Fede! Creo que no “es curiosa la cantidad de agua que utilizan para limpiar las veredas”. Es, más bien, alevosa. No soporto su intransigente voluntad de dejar la vereda con el “efecto mojado”. Derrochan hectolitros regando las baldosas como si fueran retoños. El agua sola, sin pasar la escoba, no limpia (y esto me lo enseñó hace tiempo ya Mechi Bustos en otro foro que tenía). Además, los hay inconmovibles. Apuntan con la manguera al medio de la vereda, obligando a los peatones a transitar por la calle, y fijan la mirada en el chorro de agua, como dando a entender que no van a atender ningún pedido, ninguna súplica. Nada los turba. Nada los detiene. Como a Terminator.
Decime, ¿qué hacen en la puerta de los edificios? ¿por qué pasan tanto tiempo ahí?
Bueno Ceci, no te olvides que fui del gremio, tengo que bancarlos un poquito.
Chili, por algo están TAN enterados de la situación de su edificio, su cuadra y su barrio.
Se impone un mea culpa tuyo en “El fantasma de la Recoleta”.
Lo sabía, lo sabía… pero eso no lo contaste.
Muy buen “ambiental” de nuestros geniales building managers.Mike, el BM de casa, te adoraria. Aprovecho para ilustrarte sobre el significado de SUTHER Sindicato Unico de Trabajadores de Edificios de renta horizontal, o algo asa. Un cyber abrazo
Kolo la verdad es que tu descripción de tan peculiares personajes es impecable… me gustaría agregar una sola cosa: que hace el encargado a la nochecita cuando no esta en la puerta? esta en la puerta de otro recopilando las novedades del día… podría decirse que está casi en “el cono de silencio”!! o por lo menos eso hacen los de mi cuadra (el primo, Lucas, Ponce y pajarito) tienen una reunión diaria que suele ser en la puerta de lo de Lucas… el horario? siempre entre las 19 y las 20.30. Y encima ponen cara de disimulados!
Estimado Colo, creo que tendrias que agregar en este lugar, como informantes de los encargados, a los vigilators ( guardias de seguridad), que a la noche se la pasan durmiendo, pero siempre se despiertan para ver con gato entra el del piso 5°, para ver a que hora se fue el novio de la del cuarto ahora que los padres no estan. Todo esto seguramente se lo comentara al encargado del edificio, a la mañana siguiente, obviamente despues de comentar el partido de de la noche anterior.
Abrazo
Tito
FLOTYS: PONEMOS CARA DE DISIMULADOS PORQUE ESTAMOS HABLANDO MAL DE VOS.
SALUDIÑOS, MUY LINDA LA PAGINA.
[...] era de día en la Buenos Aires, se escuchaban las mangueras de otras criaturas que viven en la ciudad. La misión había fracasado, otra vez te había atrapado el [...]
Saludos a Aída, mi “portera” que se la re-banca!!!
Chusma por demas, sabe cada uno de mis pasos y movimientos y hace 3 dias que me mudé!